
Mi pareja tiene misofonía
Vivo con una mujer que oye lo que yo no oigo. Un bolígrafo que hace clic puede arruinarle el día.
Regalos originales con humor
Un ebook de US$2.49 que le saca una sonrisa a esa persona (y empieza una buena conversación) es de los regalos más baratos y más personales que existen. Llega por PDF al instante, ideal para cumpleaños, aniversarios o una sorpresa de último minuto.
Elige el título que describa a esa persona: «Mi esposo ronca», «Mi papá se jubiló», «Mi jefe tiene TDAH». O regálatelo a ti.

Vivo con una mujer que oye lo que yo no oigo. Un bolígrafo que hace clic puede arruinarle el día.

Mi papá saluda con mucho cariño a todo el mundo. El problema es que casi nunca sabe a quién.

Polo sabe de cine, de cocina y de historia de los Balcanes. Pero cuando llega la cuenta, siempre pone veinte.

Antes del café de las diez, mi jefe ya lleva doce ideas. Todas geniales. Ninguna igual a la de ayer.

Le regalé este libro a mi esposa. Cuarenta minutos después estaba vaciando la despensa.

Si tu cerebro tuviera un navegador, tendría 47 pestañas abiertas.

Mi esposa me llama disléxico de cuando en cuando. Y tenía razón en algo.

"Ambrosio. Cariño. Te quiero. Pero vete a dar un paseo." (Su primer martes de jubilado, con una libreta que decía PROYECTO CASA.)

"Encarna, hay cuarenta y dos tápers." "Lo sé." "Somos dos." "Ya lo sé."

"Emi, tienes que sentarte." "¿Por qué?" "Tú siéntate." (Sobre el borde del lavabo, una prueba con dos rayitas.)

"Buenos días, mi amor." "Cuatro series de doce." "¿Has dormido bien?" "Ciento ochenta gramos de pollo."

"Cristina. Tengo un lunar." "Es un lunar." "Nuevo." (Eran las 6:45 y llevaba una linterna.)

"Se han equivocado de persona. Cuando se den cuenta, me despedirán." (El día en que me ascendieron a líder de equipo.)

"Vane, lo siento muchísimo. Me duele la cabeza y me ha bajado la batería social. ¿Me perdonas?" (Recibido a las 18:47 el día de mi cumpleaños.)

"No hace falta que respondas hoy." Es la frase más traicionera del idioma. Enviada a las 23:47.

"Liliana, ¿por qué hay una bota en la mesa?" "Está esperando a su pareja. Está en el coche."

"Cinco minutos." "¿Y no puedes pausar?" "Es un juego online."

"¿Desde cuándo no hablamos de verdad?" "Estamos hablando." "No. Esto es alternar entre pantallas."

"¿Cuánto llevas de la presentación?" "El título." "Fabio." "Estaba muy sucio." (Se refería al frigorífico.)

"Está torcido." "Mariana, es imposible ver un milímetro a tres metros." "Yo lo veo."

"Cariño, ¿qué llevas en la mano derecha?" "Ah. Estaban aquí."

"Papá, ¿subimos?" "Un momento. Me estoy preparando." "Es una escalera." "Es un desafío."

"Cándido. Necesito que vengas." "¿Qué pasa?" "Tiene ocho patas."

"No es miedo. Es prudencia." "Lourdes, los aviones están hechos exactamente para volar." "Eso lo dices tú."

"Boni, ¿voy delante?" "Zenaida, siempre vas delante. Es la Ley del Copiloto."

"Pasa un día conmigo. De la mañana a la noche. Y verás."

"Es por aquí." (No era por aquí.)

"Me pongo la gris, que combina con todo." "Cariño, esa camisa es rosa."

"Trini, hija, este año cocinas tú." "Mamá, mi hermano es alérgico a todo." "A casi todo."

"Empiezo la dieta keto." "¿Y eso quién te lo explicó?" "Un vídeo."

"Me he hecho vegana." Lo dijo como quien anuncia que ha cambiado de compañía de internet. Él miró a la nevera.

"¿Esto tiene gluten?" Cuatro mil doscientas veces, según los cálculos de su mejor amigo.

"Mi esposa y la leche terminaron en malos términos." Y él, que solo cocinaba huevos fritos, tuvo que aprender.

"Voy a ser un diabético modelo. Voy a dejar el azúcar. De golpe." "Rubén, no es una carrera."

"Ciento cincuenta y ocho sobre noventa y ocho." "Será la máquina."

"Estás rara." "Es mi pródromo: bostezos, antojos y el cuello rígido. Me viene una."

A las 23:30 de un viernes, ella se llevó la mano al pecho y dijo: "Tengo un dragón pequeño en la garganta. Pero con carácter".

Mi marido es probablemente la única persona en el mundo que se sabe de memoria todos los baños públicos de la ciudad.

"Hija, ¿tú oyes eso?" Yo no oía nada. Mi madre llevaba semanas escuchando un grillo que vive en su oído izquierdo.

Le pregunté si quería un café. Oyó "carne". Este es el archivo de todo lo que se dijo y todo lo que se oyó.

Hay una edad en que los brazos dejan de alcanzar. Y tú sigues jurando que es la mala iluminación.

Hoy Óscar ha encontrado un pelo en el desagüe y lo ha mirado como quien recibe una citación judicial.

Mi marido ha comprado una moto. Una moto grande, negra, con un motor que suena como un león con indigestión.

Marisol y yo llevábamos veintitrés años de matrimonio. Creía conocerla. Hasta que la encontré con la cabeza dentro del congelador.

Sala: el dormitorio. Intérprete: mi marido. Instrumento: sus dientes. Entrada: ninguna. Reembolso: imposible.

Salí al pasillo con un rodillo de amasar, pensando que eran ladrones. Era mi hijo, buscando la impresora en el armario de las escobas.

Deja de respirar y yo dejo de dormir. Esta es la historia de cómo lo arreglamos.

A las 3:00 a.m. el mundo tiene otro sonido. Y tú, con los ojos abiertos, sabes que mañana serás un desastre.

Anoche mi esposa me pidió el divorcio. De una pizza.

¿Duermes junto a un tractor? Este libro es para ti (y para tus tapones).
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Sí. Casi todos los títulos existen en inglés y español.